Jose Antonio... 3 opiniones
597635c743997 https://app.escapadarural.com/opinion/perfil-usuario/597635c688da7"HOSPITALIDAD 100%"
Un caserío centenario en un entorno precioso cerca de lugares tan interesantes como la costa francesa o San Sebastián no son elementos suficientes para definir lo que es Iratxeko Berea.
Para nosotros era, en principio, un simple alojamiento para turistear por la zona, pero desde antes de la llegada ya sentimos que Maitechu y su marido llevan el concepto de "casa rural" unos pasos más allá, dotándolo de un sentido de la hospitalidad que es difícil de encontrar por ahí.
Las explicaciones iniciales, la preocupación durante nuestro viaje dándonos indicaciones precisas de cómo llegar, el recibimiento a "su" casa (puesto que es, de verdad, su casa), el jardín cuidadísimo y preparado con mimo para los niños (a los nuestros les encantó la idea de la "piscina-barco").
En definitiva, que es uno de estos sitios de los que te vas con pena por no haberlo disfrutado más, tanto por la casa, amplia y bien equipada, como por el exterior.
Muy apropiado para ir con niños (hay artilugios de parque y juguetes a su disposición) y para dedicar uno o varios días a estar allí, sin salir para nada más que lo imprescindible.
Está en el monte, en un barrio de caseríos característico de la región. Se pasa a Francia en cinco minutos de coche y desde la plataforma distante poco más de dos kilómetros -accesible en coche- se puede subir a pie al popular monte La Rhune (cerca de dos horas estando en buena forma), tratándose de una ascensión con unas vistas preciosas.
Para nosotros era, en principio, un simple alojamiento para turistear por la zona, pero desde antes de la llegada ya sentimos que Maitechu y su marido llevan el concepto de "casa rural" unos pasos más allá, dotándolo de un sentido de la hospitalidad que es difícil de encontrar por ahí.
Las explicaciones iniciales, la preocupación durante nuestro viaje dándonos indicaciones precisas de cómo llegar, el recibimiento a "su" casa (puesto que es, de verdad, su casa), el jardín cuidadísimo y preparado con mimo para los niños (a los nuestros les encantó la idea de la "piscina-barco").
En definitiva, que es uno de estos sitios de los que te vas con pena por no haberlo disfrutado más, tanto por la casa, amplia y bien equipada, como por el exterior.
Muy apropiado para ir con niños (hay artilugios de parque y juguetes a su disposición) y para dedicar uno o varios días a estar allí, sin salir para nada más que lo imprescindible.
Está en el monte, en un barrio de caseríos característico de la región. Se pasa a Francia en cinco minutos de coche y desde la plataforma distante poco más de dos kilómetros -accesible en coche- se puede subir a pie al popular monte La Rhune (cerca de dos horas estando en buena forma), tratándose de una ascensión con unas vistas preciosas.
Estuvo en Julio 2017, en familia
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Limpieza
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Trato del propietario
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Entorno
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Equipamiento
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Relación calidad/precio
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Calidad del sueño