La fábrica de armas abandonada en Navarra: una joya industrial que la naturaleza intenta ocultar

Escrito por
29.08.2025
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Real Fábrica de Armas y Municiones de Orbaitzeta. Por jon_chica.

La industrialización, que se desarrolló durante la segunda mitad del siglo XVIII y principios del XIX, ha dejado en España numerosos lugares de interés histórico y arquitectónico. Durante esos años, se levantaron complejos urbanísticos compuestos por los edificios de las fábricas, aunque también había viviendas de los trabajadores y espacios comunes como el economato, por ejemplo. Es el caso de la Real Fábrica de Armas y Municiones de Orbaizeta que, pese a tener una vida bastante corta, dejó una huella considerable en el lugar. Ahora es el punto de partida de una ruta en pleno valle de Aezkoa, en Navarra.
Ruta a la Real Fábrica de Armas y Municiones de Orbaizeta
El recorrido tiene una longitud de 7 kilómetros, aproximadamente, es circular y su nivel de dificultad es bajo. Se completa en 2 horas y 15 minutos, su desnivel positivo y negativo es de 246 metros y se alcanza una altitud máxima de 1.022 metros. Es apta para toda la familia, porque no tiene tramos especialmente difíciles, aunque hay algunos bastante inclinados. Es importante llevar calzado adecuado para evitar resbalones, sobre todo si el suelo está húmedo.
Este camino se inicia en la misma fábrica, que está a 4,5 kilómetros del pueblo. Allí mismo hay un aparcamiento para dejar el coche. Se puede aprovechar para ver los vestigios de la industria en ese momento o al terminar la ruta, ya que acaba en su punto de partida. En esta ocasión, la visita se hará después, así que empezamos con un recorrido alrededor de la factoría y que nos lleva a un desvío unos 800 metros más adelante. Hay que coger el camino de la derecha, que discurre entre un hayedo muy frondoso.

Durante 3 kilómetros, aproximadamente, se asciende por el bosque hasta llegar a un puente de madera que se eleva sobre un río. Se cruza y se continúa con la subida por la loma del monte Arlagain hasta llegar al punto más alto (1.022 metros). Este es el tramo más conflictivo, pues la pendiente es pronunciada.
Tras apreciar las panorámicas, comienza la bajada. Existe la posibilidad de desviarse hasta las cuevas de Lutoa. Son dos cavidades pequeñas en las que habitan murciélagos y en invierno el agua se puede convertir en hielo formando carámbanos en su interior. Después de conocerlas, se vuelve al camino que, un poco más adelante, sorprende con una nueva oferta: la subida al castillo de Arlekia. Apenas quedan vestigios de la fortificación, pero es un rincón más de la sierra de Irati que merece la pena recorrer en profundidad. Se regresa al itinerario original y un poco más adelante se llega al punto de partida.
La Real Fábrica de Armas y Municiones de Orbaizeta

Después de descansar un poco (o no), llega el momento de conocer la mencionada Real Fábrica de Armas y Municiones de Orbaizeta. Se erigió por mandato de Carlos III sobre una antigua ferrería. La zona era rica en madera, agua y hierro que se extraía de minas, así que el lugar era evidentemente adecuado.
En ella se hicieron, entre los años 1784 y 1884, munición y armas para el ejército. Al encontrarse a solo 5 kilómetros de Francia, vivió numerosos asaltos por parte de los vecinos, sobre todo en la guerra de la Independencia. Cien años después (que se dice pronto), cesó su actividad. El armamento continuó elaborándose –aún sigue en marcha a día de hoy– en lugares como Trubia, en Asturias.
El complejo en el que estaba la factoría también acogía una iglesia, un poblado, las viviendas de los obreros y un sistema de comunicación entre carboneras, almacenes y hornos. A lo largo de su historia llegaron a vivir allí 150 trabajadores que hicieron hasta 3.600 bombas al año. En 2008 consiguió el título de Bien de Interés Cultural en la categoría de ‘monumento’. Actualmente, solo quedan en pie algunas paredes cubiertas por vegetación, aunque es posible hacerse una idea de lo que fue en su momento, ya que también existen paneles informativos.
Qué más hacer en Orbaizeta

El gran valor turístico de este pueblo navarro reside en su entorno natural, en donde se pueden realizar diversas rutas de senderismo como la del Camino Plaza Beunza, que lleva al embalse de Irabia y la rodea. Es apta para toda la familia, su longitud es de 4,4 kilómetros y su desnivel es de 90 metros
La ruta Paraísos de Erlán comienza en el aparcamiento del embalse de Irabia y recorre los bosques de su parte norte. Estos son conocidos, precisamente, como paraísos. Gracias a su recorrido se puede ver el monte Kontrasario, el Mozolotxiki o el collado boscoso de Ermuñoa. Tiene una longitud de 4,3 kilómetros, una dificultad baja y 184 metros de desnivel.
Desde el punto de Información de Arrazola, también en el valle de Aezkoa, parte un sendero que lleva al monte Azalegi y a la ermita de San Esteban que, si bien no es demasiado antigua, es interesante. Esta ruta es un poco más larga que las dos anteriores, ya que se desarrolla durante 6,4 kilómetros, su desnivel es de 350 metros y su dificultad es media, ya que hay tramos un poco complicados porque la senda está poco marcada (aunque no supone un peligro excesivo).

Aquellos que estén interesados en los restos que los romanos dejaron hace siglos en la península ibérica, pueden adentrarse en la selva de Irati a través de la ruta que lleva a la torre de Urkulu. Se trata de una construcción de forma circular de la que quedan restos con los que es posible hacerse una idea de cómo era en su origen. Todo indica a que se erigió para hacer algún tipo de conmemoración.
Pero, además, en el recorrido –tanto de subida como de bajada– se pueden observar restos megalíticos como el dolmen de Soroluze. La ruta tiene una longitud de 6,4 kilómetros, un desnivel de 350 metros y hay que tener en cuenta la posibilidad de tener visión limitada en el caso de que la niebla descienda sobre la ladera.
Carmen López
Soy periodista y escribo sobre cosas que importan en sitios que interesan desde hace más de una década.